by

Resolución intuitiva de problemas: Arquímedes en el baño

Resolución intuitiva de problemas

Según algunas teorías psicológicas, se le llama intuición al conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación, y por lo tanto no puede explicarse o, incluso, verbalizarse. El individuo puede relacionar ese conocimiento o información con experiencias previas, pero por lo general es incapaz de explicar por qué llega a una determinada conclusión o decisión.​

Lo que podemos hacer conscientemente es ayudar a nuestra mente intuitiva a reformular los problemas de manera más eficiente.

Arquímedes en el baño

La historia más famosa de resolución intuitiva de problemas es la
de Arquímedes en el baño.
Arquímedes de Siracusa (287-212 a. C.) fue uno
de los principales científicos de la antigüedad. De acuerdo con Vitruvio, el rey Hierón II ordenó la fabricación de una nueva corona con forma de corona triunfal, y le pidió a Arquímedes determinar si la corona estaba hecha solo de oro o si, por el contrario, un orfebre deshonesto le había agregado plata en su realización.​ Arquímedes tenía que resolver el problema sin dañar la corona, así que no podía fundirla y convertirla en un cuerpo regular para calcular su masa y volumen, y a partir de ahí, su densidad.

Arquímedes estaba atascado.

Entonces, como cualquier buen pensador, se tomó un descanso y visitó los
baños locales. Mientras se hundía en el agua tibia y relajante, notó que su propio cuerpo, de forma irregular, desplazó su propio volumen de agua, y él podría hacer lo mismo con la corona para medir su volumen, dividir el peso de la corona por su volumen, y calcular la densidad de la corona. Problema resuelto.
Arquímedes estaba tan emocionado que saltó de su baño y corrió por las calles desnudo, gritando «¡Eureka!» (en griego antiguo: «εὕρηκα» que significa «¡Lo he encontrado!»)
Y aparentemente el orfebre había agregado plata a
el oro. Buenas noticias para Arquímedes; malas noticias para el
orfebre.

Las cuatro etapas de la reformulación creativa

Grahan Wallas

Más de 2.000 años después de Arquímedes, un socialista y pedagogo, uno de los fundadores de la London School of Economics de Londres, llamado Graham Wallas (1858-1932) estructuró el proceso de reformulación creativa de problemas.

Wallas consideraba que la creatividad es la que posibilita que las personas se adapten con diligencia a los entornos cambiantes. Su modelo sobre el proceso de reformulación creativa, presentada en su libro “El arte del pensamiento”, comprende cuatro etapas:

1. Preparación.

Consiste en percibir y analizar la situación, así como todas las circunstancias y dimensiones que influyen en ella. Es un momento con alto grado de excitación, en el que la persona se ve impelida a investigar, analizar, experimentar y probar diferentes posibilidades para resolver el problema.
Sin embargo, este es sólo el primer estadio del proceso reformulativo. Es necesario que experimentemos esta fase de reconocimiento del problema y recogida de información, y que las superemos pasando a la siguiente etapa.

2. Incubación.

Se trata simplemente de la interiorización del problema. Es un proceso interno e inconsciente y supone el establecimiento de nuevas relaciones. Al tratarse de un proceso interno, aparentemente no provoca ninguna respuesta externa.
En ciertos casos, requiere la desconexión del problema, para así desechar u olvidar estrategias erróneas e ineficaces.
Es una etapa de gran tensión emocional ante la duda de si se conseguirá o no el objetivo propuesto. Esta tensión se acrecienta en la medida en la que aumenta el tiempo dedicado a esta fase. Es por ello que muchos proyectos son abandonados en esta fase.

3. Iluminación.

La solución surge de improviso, es cuando todo cobra sentido, está relacionado y claro. Es el “momento ¡Eureka!”. Se trata de una fase de júbilo y entusiasmo, en la que el esfuerzo invertido obtiene su recompensa. Sin embargo, éste no es el final, todavía quedaría una última fase en este proceso.

4. Verificación.

En esta fase se analiza, verifica y valida la solución adoptada. Tiene como consecuencia su abandono, o su adaptación para ser perfeccionada o su puesta en práctica.


El modelo de Wallas sugiere que es más probable que veamos una reformulación creativa del problema cuando nuestra partes consciente y racional están relajadas, cuando hemos desconectado del problema. La música, la naturaleza o un baño relajante como el de Arquímedes pueden serte de mucha utilidad. Disfruta.


Para cualquier comentario, duda o sugerencia escríbenos a: contacto@problemsolving.pro