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Giorgio Nardone: Lógica Estratégica y Problem Solving

Lógica estratégica

Giorgio Nardone parte del hecho de que desde que los seres humanos estamos en el mundo y comenzamos a planificar acciones orientadas a objetivos tuvimos que servirnos de la Lógica. Todos nosotros, conscientemente o no, utilizamos lógicas de pensamiento y de acción cada vez que queremos alcanzar un objetivo determinado o cuando queremos superar un obstáculo (problema).

La historia de la lógica, como disciplina, nace en el mundo helénico en occidente y con el arte de la estrategia en la antigua China. Hasta el surgimiento de la filosofía platónica, esta era un conjunto de arte y ciencia puesta a nuestro servicio para alcanzar los objetivos que pueden ser de diferente tipo: como ganar una guerra o un torneo, cazar una presa, persuadir a un interlocutor o resolver complicados problemas individuales o sociales. Con Aristóteles tenemos la primera formulación de un modelo riguroso de lógica, dentro del cual, todo aquello que no era contemplado era excluido y etiquetado como método no riguroso. Así, el arte y la creatividad, pero sobre todo la dinámica no lineal -más bien circular, contradictoria y paradójica-, decididamente frecuentes en las dinámicas humanas de entonces, eran excluidas del olimpo de la lógica racional.

Desde entonces y por otros dos milenios y algunos siglos, el pensamiento occidental fue dominado por la “diosa razón”, el racionalismo del cual la lógica aristotélica fue la principal bisagra. De hecho, todavía hoy en día en la filosofía académica se hace referencia a las lógicas tradicionales y racionales como el punto de referencia esencial del pensamiento y de la planificación de acciones, dejando una vez más afuera de este contexto las lógicas de tipo no lineal, no ordinarias. El hecho curioso es que si vamos a analizar las constantes dinámicas (que cada uno de nosotros vive consigo mismo, los otros y el mundo) nos damos cuenta que lo que sirve y actúa como patrón no es la razón ni la racionalidad sino la contradicción, la paradoja y la creencia. Es decir: todo lo que es definido como ambivalencia lógica.

Pocos son los autores, al margen de Giorgio Nardone, que a lo largo de los siglos se ocuparon de la lógica de la ambivalencia aunque estas se encuentran en la base de las interacciones más frecuentes entre los seres humanos. Así como quien durante siglos se ocupó de poner en práctica estrategias vencedoras ha ido siempre más allá de los límites impuestos por la rígida lógica formal.

La lógica estratégica de Giorgio Nardone -se caracteriza por ser un modelo de planificación de acciones construido sobre la base de los objetivos a alcanzar y de los problemas a resolver, en lugar de respetar la teoría de referencia, ha respetado siempre los fenómenos de las ambivalencias lógicas y ha utilizado las paradojas, las contradicciones, las profecías y los auto-engaños como instrumentos operativos efectivos. Solo hasta cerca de la mitad del siglo pasado algunos eruditos se ocuparon de poner atención en esta forma de lógica, que siendo así de influyente en la vida de los seres humanos, había sido excluida de los estudios académicos. La Escuela de Palo Alto tiene sin lugar a dudas el mérito de haber demostrado la efectiva importancia de las dinámicas no lineales, “la causalidad circular” que remplaza a “la causalidad lineal”; así como, la paradoja comunicativa y las profecías que se auto-realizan; como los elementos constitutivos de numerosas e importantes relaciones entre los seres humanos y su realidad.

Giorgio Nardone, como alumno directo del más destacado de los “Maestros” de la Escuela de Palo Alto (Paul Watzlawick), no solo se ha apropiado de esta tradición, sino que también, a través de su trabajo y sus formulaciones, ha evolucionado hacia los modelos de la lógica no ordinaria. A él se debe, de hecho, la estructuración de un modelo teórico aplicativo de la lógica de la ambivalencia subdividida en: auto-engaños, paradojas, contradicciones y creencias que a su vez se articulan en 13 diferentes dinámicas de lógica no lineal. Todo esto dentro de un modelo de lógica estratégica que permite, dado un problema, de construir la efectiva solución en tiempos rápidos, por el hecho de recurrir a estratagemas lógicos no ordinarios. Esto ya sucedía en el antiguo mundo helénico así como en el chino y que, a pesar de los alcances de la lógica aristotélica, ha continuado a ocurrir en la historia de la humanidad en las obras de los artistas, científicos, líderes y manager.

En otros términos, el mérito de Giorgio Nardone es el de haber formalizado un verdadero y propio Modelo de Lógica Estratégica, que por una parte; respeta aquellos que son los criterios de investigación científica y de su rigor, por la otra; favorece la invención y la flexibilidad aplicada y el recurrir a expedientes que violan la Lógica ordinaria.

Gracias a todo esto, lo que era inicialmente un enfoque artístico, se convirtió con los años en una real técnica de Problem Solving, en cuanto a modelos de solución estratégica puestos en práctica para las diferentes clases de problemas. Ha evolucionado volviéndose no solo siempre más eficaces y eficientes en virtud de progresiva afinación, sino también replicable, trasmisible y predictible en sus efectos.

“El secreto es que no hay secretos”, la intervención creativa no es el guiño del genio, sino el análisis de un problema que permite verlo en perspectiva no-ordinaria. “La casualidad“, como nos lo enseña Alexander Fleming, “ayuda solamente a las mentes preparadas”.

El modelo de Problel Solving Estratégico de Giorgio Nardone

El famoso epistemólogo Karl Popper (1972) indicaba que el proceso de la investigación científica y las fases que conducen al descubrimiento son las siguientes:

  1. Aparece un problema
  2. Se estudian todas las tentativas puestas en práctica como soluciones
  3. Se buscan soluciones alternativas
  4. Se aplican
  5. Se miden los efectos
  6. se ajustan las estrategias hasta volverlas eficaces


Esto puede ser considerado el fundamento de cualquier proceso de problem solving, por lo tanto, no es más que un método riguroso para encontrar soluciones a problemas según las fases que siguen dentro del proceso de investigación científica. Mientras la ciencia sigue dando explicaciones a los fenómenos que estudia, el problem solving representa la “tecnología para encontrar soluciones”, es decir, los métodos que permiten alcanzar los objetivos específicos de un proyecto.

El problem solving estratégico, evolucionando en base a lo que se ha venido haciendo anteriormente, añade al usual exceso de la investigación científica, algunas técnicas que contemplan el uso de lógicas no lineares para favorecer el descubrimiento de nuevos puntos de vista que permitan encontrar soluciones también para aquello que parece imposible de resolver.

La secuencia esquematizada es la siguiente:

  1. Definir el problema
  2. Acordar el objetivo
  3. Análisis y evaluación de las soluciones intentadas
  4. Técnica del cómo empeorar
  5. Técnica del escenario más allá del problema
  6. Técnica del escalador
  7. Ajustar el tiro progresivamente
  8. Solución


Como el lector puede verificar al comparar este esquema con el precedente, hay tres técnicas originalmente ideadas que van a juntarse con los procedimientos usuales de la investigación cognitiva pura: técnica del escenario más allá del problema, la técnica del escalador y la técnica del cómo empeorar.

El escenario más allá del problema

La puesta en práctica de esta técnica consiste en imaginar el escenario ideal una vez que todos los actuales problemas y molestias fueran completamente superados. En la práctica se trata de preguntarse cuál sería el escenario respecto a la situación actual a cambiar una vez que el problema sea completamente resuelto o, cuando se trata sólo de mejoras a realizar, una vez que el objetivo planteado fuera completamente alcanzado. Tenemos que empujar a nuestra propia mente a imaginar cuales serían todas las características de la situación ideal después de haber realizado el cambio estratégico. Esto que puede parecer un trabajo de pura fantasía es, en cambio, un modo para resaltar concretamente las características de la “realidad ideal” a alcanzar que frecuentemente nos permite ver cosas que primero no éramos capaces de concebir. Ésta era una de las estrategias mentales preferidas, no casualmente, por Leonardo da Vinci. Como para él también en nuestro caso esta técnica sirve para liberar la pura imaginación para después seleccionar los aspectos correctamente realizables y después empezar a actuar en tal dirección.

La técnica del escalador

Esta estrategia mental, adaptada por Giorgio Nardone, representa claramente la aplicación de una lógica inversa a la ordinaria, dado que prevé la puesta en acto de una secuencia de actos aparentemente sin sentido. Es decir: una vez claro el objetivo a alcanzar, gracias a la aplicación de dicha técnica, se debe imaginar al retroceso la secuencia de pasos hasta el punto de partida. En lugar de, como parecería más “sensato” según una racionalidad lineal, partir desde el inicio para construir la secuencia de pasos hasta el punto de llegada.

Su nombre, no es casual, deriva de aquello que hacen todos los expertos escaladores desde hace milenios, quienes proyectan el recorrido más idóneo para alcanzar una cumbre, iniciando desde la cima en retroceso, tramo a tramo, construyen lo que será la trayectoria de su escalada. Esta técnica permite fraccionar el objetivo a alcanzar en una serie de micro-objetivos a partir de paso más pequeño con el cual se puede dar inicio a la aplicación de la estrategia de cambio. Dicho método contra-intuitivo, permite redirigir y eludir nuestros propios prejuicios y esquemas prefijados, que tanto nos impiden encontrar soluciones alternativas a aquellas sin éxito. No hay que olvidar jamás las palabras de Leonardo da Vinci: “Nada nos engaña más que nuestro propios juicios”.

La técnica del cómo empeorar

Esta técnica cosiste en preguntarse cuáles serían las acciones a poner en práctica y aquellas a evitar para voluntariamente empeorar la situación actual, que contrariamente quisiéramos mejorar. Así como, preguntarse cuáles serían las cosas que debería pensar voluntariamente y cuales evitar de pensar para de forma deliberada complicar los problemas presentes, en lugar de conducirlos a su solución. Después de lo cual, redactar una cuidadosa lista por escrito, empezando por las más importantes hasta las menores. Lo que puede parecer una pregunta absurda, considerando que el sujeto quisiera mejorar su situación resolviendo sus propios problemas, en realidad, es una forma de auto-engaño estratégico basado en la lógica paradójica, es decir: “si quieres aprender a enderezar una cosa, primero aprende todas las formas para retorcerlo aún más”. El lector debe saber que si yo me esfuerzo en pensar en todas las formas de empeorar mi situación el efecto será de dos posibles tipos:

  • Identifico toda una serie de actos contraproducentes, hacia los cuales maduraré una casi inmediata aversión que, naturalmente, me conducirá a evitar realizarlos.
  • El segundo, aún más sorprendente, es que la mente empujada en la dirección como un elástico se devuelve a su puesto, es decir, en lograr a ver las cosas desde otro punto de vista la situación ideando generalmente soluciones que antes no habría lejanamente contemplado.

No es casualidad que todos los científicos más grandes de la historia, desde Arquímedes hasta Edison, hayan hecho amplio uso de esta estrategia mental para incrementar su capacidad de inventar. Por lo demás como William James, el primer gran psicólogo de la época moderna, escribía: “el genio es aquel que logra percibir la realidad desde perspectivas no ordinarias”.

En los últimos veinticinco años gracias a este modelo de Lógica, además de formular protocolos de tratamiento de psicoterapia breve estratégica, de validez, eficacia y eficiencia, Giorgio Nardone ha intervenido con éxito también en contextos no clínicos. En particular: en el mundo del desempeño artístico, deportivo y militar, sea a nivel individual que grupal. Así como esta evolución teórico-aplicativa nos ha permitido aplicar el modelo también en el mundo empresarial, hemos intervenido en numerosas empresas privadas e instituciones públicas, trabajando en su interior en dirección a la solución de sus complejas problemáticas, así como formando a sus directivos para volverse efectivos problem solver estratégicos.

Artículo de la web de Giorgio Nardone